Nuestros pastores

Aunque quizás ya lo había leído varias veces, recuerdo que en un campamento cuando era adolescente, me impactó por primera vez el versículo de Mateo 9.36:

Al ver a la gente, Jesús sintió compasión de ellos porque estaban cansados y abatidos, como ovejas que no tienen pastor”…

Lo especial para mí fue cuando el líder que tenía el mensaje, nos explicó el origen de la palabra compasión, que en griego significa “sentir con las entrañas”.

Sí, Jesús amaba a la gente, y su amor era tan absoluto, que hasta lo sentía “físicamente”. Él amaba a la gente “entrañablemente”…

Tanto fue así,  que aún cuando no se podía tocar al leproso, (y las Escrituras lo prohibían)… Él, lo mismo lo tocó. Y lo abrazó.

Que cuando no se podía hablar con una mujer, y menos extranjera, Jesús se acercó porque ella necesitaba más que agua. Entonces Él le habló, y la sorprendió, y cambió su vida.

Que cuando hubo que apedrear a la mujer adúltera, no la juzgó. Se limitó a seguir dibujando con su dedo en la tierra, diciendo mansamente: “El que esté libre de pecado, que tire la primera piedra”. Y la perdonó, y la liberó.

Cuando no se podía comer sin lavarse las manos, ocurrió que sus amigos tenían hambre, y en ese camino no había agua. Me lo imagino diciendo: -¡Coman, amigos! ¡Comamos!

Cuando no se podía hacer nada en el día de reposo, en el que ni siquiera se podía ayudar al que sufría, apareció un ciego que necesitaba ser curado. ¡Y ese día era el día prohibido! Me imagino a Jesús diciendo: -“En el nombre de mi Padre, te regalo la vista”.

Sí, lo que me gusta de Jesús es eso. (Entre tantas otras cosas). Que ante el dolor humano, se compadecía en todo el significado absoluto de esa palabra…lo sentía en las entrañas.

Y por ese motivo se le borraban las letras, las leyes, los preceptos. El amor por encima de las leyes. La misericordia por encima de las formas.

Por eso tuvieron que matarlo, porque amaba sin pedir permiso.

 Jesús amaba las Escrituras y las conocía muy bien. Y no era que se empeñara en desobedecerlas. Era que justamente, “sabía leerlas”.

Compasión traducida en hechos reales y concretos… sintiendo con las entrañas…hasta la muerte de cruz.

                                                                  

Contáctanos

- Like us -

 

Facebook

 

Artículos

Newsletter

Suscríbete a nuestro Newsletter y recibe nuestras noticias y boletines directamente en tu email.